"You don't expect a player of McGrath's vintage – he's 27 – to possess the poise, musical maturity and tonal depth and sheen that he showed in practically every work he played during his opening set. That McGrath also unfurled solos of considerable complexity and communicative power only deepened the appeal of his music."


Chicago Tribune, by Howard Reich


http://www.chicagotribune.com/entertainment/music/reich/ct-roy-mcgrath-review-20150710-column.html

"McGrath attains a sound capable of Dexter Gordon-like languor and Stan Getz gleam. Pianist Joaquin Garcia performs creatively, attuned—as are bassist Kitt Lyles and drummer Gustavo Cortiñas—to Mc- Grath’s subdued moods. The four have the talent and chops to add positivity to Chicago’s soundscape."

Downbeat Magazine, March 2016, by Howard Mandel



“…{When I Leave You}, written for a former lover, is a nostalgic song that features McGrath’s gently caressing, yearning tenor over Latin flavored vamps of the rhythm section. “
Chicago Jazz Magazine, by Hrayr Attarian


“…The tenor sax chair switches off between Victor Goines and McGrath, but the line-up is otherwise stable and consistent. Both saxophones are forthright voices in a team of equals. …And though the record could sound conservative and mainstream, at its best moments, adventurous soloing and arrangements prevent things from growing dull. This is most striking on longer cuts like "Skepticism," with its fiery interplay of the horns of trumpeter Justin Copeland and McGrath."
All About Jazz, by Jeff Dayton-Johnson


“Another fine tune is the ballad "When I Leave You," a sensitive reflection on the poignant regret of parting. McGrath offers an unabashedly romantic solo, which is tenderly supported by Allemana's comping."
All About Jazz by Florence Wetzel


"the sonorous dialogue was realized with Roy McGrath, another magician of the wind instruments, through the tenor sax, which he literally made laugh, cry, play, vibrate with pain or impotence, whilst they executed each of Cortiñas' compositions."

Mirada Sur, by Victor Vieyra Santamaria































LA NOTA DISCORDANTE
Blog de Rafael "Ragui" Vega Curry


15 marzo 2013
Saxo y jazz para todos


Roy McGrath no pierde las ilusiones. Aún considera que la música es un oficio puro, capaz de hacer de la gente mejores personas.

Y esa completa dedicación a su labor como saxofonista de jazz es el motor de la gira que llevará a cabo este mes por varios establecimientos del país, muchos de ellos en el Viejo San Juan.

Está contento con su carrera hasta la fecha, y no es para menos. Participó en la primera grabación como líder de Gustavo Cortiñas -quien tocó la batería en el primer álbum de McGrath, titulado “Long Shot"- y pronto estará de gira por México con el grupo de Cortiñas. En esa banda tendrá el placer de compartir escenarios con Victor Goines, su maestro de saxo tenor, y con el guitarrista Michael Allemana, un baluarte del jazz de Chicago y acompañante del legendario Von Freeman durante un cuarto de siglo.

Pero antes, y durante todo el mes de marzo, presentará aquí su propia música, acompañado por Gabriel Vicéns en la guitarra, Alex “Apolo" Ayala en el bajo y Cortiñas en batería.

Después de cada concierto, la tarima se abrirá a “jam sessions", para que los músicos que asistan también puedan aportar lo suyo.

“He estado increíblemente ocupado con el disco de Gustavo. La música la trabajamos por meses antes de entrar en el estudio. Por ende, he pausado la producción de mi próximo disco, aunque ya tengo material suficiente para poder grabar uno y estoy ansioso de hacerlo. Entiendo que es hora de crear algo nuevo. No me siento como el mismo músico de hace tres años, uno se sigue desarrollando. Musicalmente soy otro, y necesito expresarlo", manifiesta.

“Estoy complacido por el momento con mi carrera musical. No es fácil estudiar la maestría, trabajar en Chicago, tocar en otros proyectos, crear giras y mantenerse al tanto en el instrumento", añade el joven músico.

La gira de McGrath y su grupo, que comenzó anoche en la Librería AC de Santurce, incluye estas fechas:

*Hoy viernes 15 de marzo - Café La Princesa, Viejo San Juan

* Mañana sábado 16 de marzo - Carli's Fine Bistro, Viejo San Juan

* Domingo 17 de marzo - Nuestro Son, Viejo San Juan

* Viernes 22 de marzo - Abracadabra, Santurce

* Sábado 23 de marzo - Konitos by La Bodeguita, Summit Hills, San Patricio

* Miércoles 27 de marzo - El Varadero Sea Side Grill, Fajardo

* Viernes 29 de marzo - Café La Princesa

* Sábado 30 de marzo - Carli's Fine Bistro

* Domingo 31 de marzo - Nuestro Son

Todos los conciertos comienzan a las 8:00 pm y se acepta un donativo de $5 por la entrada.

Vale la pena separar alguna de estas fechas para conocer a un grupo del que escucharemos mucho -eso esperamos- en el futuro.







LA NOTA DISCORDANTE
Blog de Rafael "Ragui" Vega Curry


El puro Oficio de la Musica

Por Rafael Vega Curry (26 Mayo 2011)

Ni los padres, ni los abuelos ni los tatarabuelos de Roy McGrath tocaban algún instrumento. Pero él está convencido, con cierto grado de apasionamiento, de que la música, especialmente el jazz, es su camino en la vida.

Es más, él considera que la música es uno de los oficios más puros que existe, capaz de motivar a las personas a ser mejores seres humanos.

“Yo manifiesto mi vida a través de mi música. Eso es lo único que sé y lo único que puedo dar a los demás", dice con humildad el joven saxofonista.

“La música buena alegra al ser humano", sostiene, “y el jazz comunica mensajes muy difíciles de transmitir oralmente debido a la naturaleza sentimental de la música. ¿Has tratado de comunicarle a alguien lo mucho que la/o amas? ¿O lo increíblemente enfadado o decepcionado que estás con alguien? Para mí la música comunica eso mejor que cualquier cosa".

Con apenas 23 años, McGrath ya ha hecho su aportación a ese renglón de “música buena que alegra el alma". De hecho, hasta sorprende un poco el nivel de musicalidad de su primera producción, tratándose de alguien que se inicia en estas lides.

“Long Shot", grabado junto al bajista Trey Boudreaux y el baterista Gustavo Cortiñas, es una sólida colección de temas interpretados con profesionalismo, “blues feeling" y notable empatía entre los músicos.

Aunque incluye un par de “standards", tales como “Footprints" (de Wayne Shorter) o una breve pero sustanciosa versión en vals de “A Child is Born" (de Thad Jones), son sus propias composiciones las que sobresalen: “BYOB", “Mr. Chow" y “Peaches". Todas muestran su lado bluesero, así como un sonido ligero y agradable en el saxo tenor que recuerda por momentos a Joe Henderson o a Rick Margitza.

El músico, nacido en San Juan, lamenta la falta de sinceridad y amor al prójimo que predominan, “tanta corrupción, destrucción, falta de amor y odio hacia los que te rodean", dice.

“Pues yo no quiero compartir ese estilo de vida", sostiene, “y me he dedicado a tratar de mejorarme como persona. Me he alejado de todo lo que he considerado malo para la sociedad y para el amor a la comunidad. El jazz es mi forma de comunicar todo esto y más. A través de la música expreso mi cariño hacia la vida y la tristeza ante el estado de la humanidad. Dudo que esto se puede ver claramente manifestado en mi música, pero sé que cuando yo escucho mis improvisaciones sé lo que estaba pensando y la emoción que estaba tratando de comunicar".

“Entre mis ídolos del saxofón se encuentran Mark Turner y el orgullo puertorriqueño Miguel Zenón", dice McGrath. “Les tengo una gran admiración, más por su estilo de vida que por su música".

El joven saxofonista dice estar muy agradecido del profesor Julio Suárez, del Colegio San José en Río Piedras, y de Tony Dagradi, su primer maestro de saxofón, en la Universidad de Loyola en Nueva Orleáns. E igualmente de los músicos que lo acompañan en el álbum, el baterista Cortiñas (“uno de mis mejores amigos") y el bajista Boudreaux (quien “aprendió aproximadamente veinte canciones en tres días" para poder unirse a la grabación, ante la ausencia repentina del bajista original).

Amante de la música clásica, especialmente Debussy y Mahler, McGrath se declara “fanático de la salsa. Lo que es La Sonora Ponceña, El Gran Combo y Héctor Lavoe...".

“Amo la salsa, es una música increíblemente compleja y los arreglistas de salsa tienen que ser de los mejores arreglistas del mundo de música contemporánea. Si uno se pone a escuchar bien, la salsa tiene mucho detalle en cuestión de los vientos, los cortes percusivos y, de vez en cuando, la armonía y progresión de acordes. Y a pesar de todo eso, se puede bailar!"

“Pero mi primer disco de jazz fue el clásico ‘Kind of Blue’ de Miles Davis, comprado en Borders de Plaza Las Américas ¡porque era el disco de jazz más barato! Lo estaban vendiendo por $5 y yo sabía que Miles era un icono del jazz, así que lo compré".

McGrath dice que el jazz entró en su vida cuando empezó a tocar el saxofón, en el segundo semestre del grado décimo (2004) en el Colegio San José de Río Piedras. Era un instrumento que pertenecía a un exmiembro de El Gran Combo y que estaba cogiendo polvo.

“Entre unos cuantos amigos nos pusimos a tocar las primeras notas que toqué en mi vida (y las de ellos también!). En realidad, el sonido que produjimos era horrendo, nos reíamos de lo feo que sonaba, pero así se empieza".

Un año después de haber empezado a tocar ganó una beca del programa de Berklee en Puerto Rico para asistir al Five Week Summer Program en Boston, Massachussetts. “Era jugador serio de balompié y no me importaba ya, era estudiante de honor pero mis notas bajaron un poco porque me pasaba tocando. Me enamoré del jazz y más nada importaba, lo cual más tarde aprendí fue un error. Pero siendo adolescente uno es así, enfocándose en una sola cosa a la vez".

El saxofonista dice que estuvo “un buen tiempo obsesionado por tres discos. El CD nuevo del trío de Mark Turner/Jeff Ballard/Larry Grenadier, titulado ‘Sky and Country’; ‘Don’t Explain’ de Brad Mehldau y Joel Frahm y ‘The South of Everywhere’ por el guitarrista Jonathan Kreisberg". Dice que estuvo escuchando esos tres discos casi exclusivamente por seis meses.

Y entre los más “viejitos", agrega, “me paso escuchando ‘Go’ de Dexter Gordon, ‘Jazz Showcase’ de Bill Evans y ‘Bags and Trane’ de Milt Jackson y John Coltrane. Ese ultimo disco es buenísimo".

Veterano de algunos de los clubes de jazz más famosos de Nueva Orleáns tales como Tipitinas, en los que tocaba durante sus años de estudio en Loyola, McGrath se presenta todos los viernes, hasta el 3 de junio, en el Paseo de la Princesa, en el Viejo San Juan. Allí se puede obtener su CD “Long Shot", así como en cdbaby.com o en su página web, roymcgrath.com.




EL NUEVO DIA
Periodico principal de Puerto Rico


Música para el alma
El saxofonista sanjuanero propone el jazz como herramienta para mejorar nuestro estilo de vida

Por Rafael Vega Curry (Mayo 25, 2011)

Ni sus padres, ni sus abuelos ni sus tatarabuelos tocaban algún instrumento. Pero la pasión que Roy McGrath siente por la música, especialmente por el jazz, lo ha convencido de que ese es su camino.

No solo eso. Considera que la música es uno de los oficios más puros que existe, capaz de motivar a las personas a ser mejores seres humanos.

“Manifiesto mi vida a través de mi música. Eso es lo único que sé y lo único que puedo dar a los demás", dice con humildad el joven saxofonista.

“La música buena alegra al ser humano y el jazz comunica mensajes muy difíciles de transmitir oralmente debido a la naturaleza sentimental de la música. ¿Has tratado de comunicarle a alguien lo mucho que le amas? ¿O lo increíblemente enfadado o decepcionado que estás con alguien? Para mí la música comunica eso mejor que cualquier cosa", sostiene.

McGrath ya ha hecho su aportación a ese renglón de “música buena que alegra el alma". Su primer CD, “Long Shot", grabado junto al bajista Trey Boudreaux y el baterista Gustavo Cortiñas, es una sólida colección de temas interpretados con profesionalismo, blues feeling y notable empatía entre los músicos.

Aunque incluye un par de standards, tales como ‘Footprints’ (de Wayne Shorter) o una breve pero sustanciosa versión en vals de ‘A Child is Born’ (de Thad Jones), son sus propias composiciones las que sobresalen: ‘BYOB’, ‘Mr. Chow’ y ‘Peaches’. Todas muestran su lado bluesero, así como un sonido ligero y agradable en el saxo tenor que recuerda por momentos a Joe Henderson o a Rick Margitza.

El músico, nacido en San Juan, lamenta la falta de sinceridad y amor al prójimo que predominan, “tanta corrupción, destrucción, falta de amor y odio hacia los que te rodean", dice.

“Pues no quiero compartir ese estilo de vida", sostiene. “Y me he dedicado a tratar de mejorarme como persona. Me he alejado de todo lo que he considerado malo para la sociedad y para el amor a la comunidad. El jazz es mi forma de comunicar todo esto y más. A través de la música expreso mi cariño hacia la vida y la tristeza ante el estado de la humanidad. Dudo que esto se puede ver claramente manifestado en mi música, pero sé que cuando escucho mis improvisaciones sé lo que estaba pensando y la emoción que estaba tratando de comunicar".

“Entre mis ídolos del saxofón se encuentran Mark Tuner y el orgullo puertorriqueño Miguel Zenón", dice McGrath. “Les tengo una gran admiración, más por su estilo de vida que por su música".

El joven saxofonista dice estar muy agradecido del profesor Julio Suárez, del Colegio San José en Río Piedras, y de Tony Dagradi, su primer maestro de saxofón en la Universidad de Loyola en Nueva Orleáns. E igualmente de los músicos que lo acompañan en el ábum, el baterista Cortiñas (“uno de mis mejores amigos") y el bajista Boudreaux (quien “aprendió aproximadamente 20 canciones en tres días" para poder unirse a la grabación, ante la ausencia repentina del bajista original).

Amante de la música clásica, especialmente Debussy y Mahler, McGrath se declara “fanático de la salsa. Lo que es La Sonora Ponceña, El Gran Combo y Héctor Lavoe...".

“Pero mi primer disco de jazz fue el clásico ‘Kind of Blue’ de Miles Davis, comprado en Borders de Plaza Las Américas ¡porque era el disco de jazz más barato! Lo estaban vendiendo por $5 y yo sabía que Miles era un icono del jazz, así que lo compré".

Veterano de algunos de los clubes de jazz más famosos de Nueva Orleáns -como Tipitinas-, en los que tocaba durante sus años de estudio en Loyola, McGrath se presenta todos los viernes hasta el 3 de junio en el Café de la Princesa, en el Paseo de la Princesa, en el Viejo San Juan.

Allí se puede obtener su CD “Long Shot", así como en cdbaby.com o en su página web, roymcgrath.com.




WWW.CULTURAJAZZ.COM
Entrevista a Roy McGrath
por Danilo Pichardo

¿Qué se puede escuchar en el disco?
Es un disco de jazz tradicional que se trabajó como un live session.
Tiene tres (3) standards en los que se encuentra A Child is Born, Footprints, Is You Is or Is You Ain't My Baby, y cuatro (4) composiciones nuestras.

¿Por qué Long Shot?
Porque para nosotros fue como se dice un “Long Shot", es algo que se trata, a ver que sucede. En fin, fue un proyecto que los tres disfrutamos mucho.

¿Cómo estuvo la tarea de hacer una producción independiente?
Nunca pensé que fuese tan complicado. Supervisé todos los aspectos de la producción desde la mezcla, masterización, el arte de la portada y la dirección del conjunto. Fueron seis (6) meses de mucho trabajo.

¿Qué medios has usado para vender el disco?
Facebook, la revista Offbeat de New Orleans, radio, periódicos locales de New Orleans y en CD Baby.

¿Tienes pensado traer el conjunto a Puerto Rico?
Sí.

¿Para cuando?
Después de enero.

¿Cuál es tu próximo proyecto?
Pienso hacer un disco de fusión con música electrónica. Algo más moderno, fuera de la forma tradicional.

¿Cómo ha sido tu experiencia en los años que llevas viviendo en New Orleans?
Increíble, la mejor de mi vida. Es una de las pocas ciudades donde puedes tocar todos los días y con eso pagar todas tus deudas.

¿Qué estas haciendo en estos momentos?
Estuve en NY tocando en un conjunto de 33 músicos en el cual todos tenían maestría o doctorado, siendo yo unos de los músicos más jóvenes y con el cual me encuentro hoy en Canadá. Esto ha sido una experiencia increíble en la cual puedo compartir con músicos de diferentes ciudades y deferentes disciplinas.

¿Qué repertorio se tocas con el Campo of the Wood Ensemble?
Se toca desde piezas de Duke Ellington, Glenn Miller hasta música popular de orquesta.

El Roy McGrath Jazz Trio se compone de:

Roy McGrath - Tenor Sax
Trey Bourdreaux - Bajo
Gustavo Cortiñas Fouilloux - Drums





LOYOLA UNIVERSITY MAROON NEWSPAPER

Loyola musicians push personal boundaries

By Carl Harrison Assistant Life and Times Editor

Published: Thursday, April 29, 2010
Updated: Thursday, April 29, 2010 14:04


The Roy McGrath Jazz Trio is the product of an award-winning choirboy, an avid listener of Miles Davis and a young Mexican boy who loves to bang coconuts together.

Roy McGrath, A'09, remembers joining the choir in the fourth grade during recess. It wasn't until years later that he picked up his instrument, the saxophone.

Acoustic bass player and LSU senior Trey Boudreaux recalls listening to his father blare Miles Davis, instilling in him the fundamentals of music.

Drummer Gustavo Cortiñaz, jazz studies senior, remembers sitting in his kindergarten music class in Mexico City, Mexico praying to Aztec gods that he would get to bang coconuts because they were the best percussion instruments in the class.

Today the three consider themselves a jazz trio that focuses on improvisation more than anything.

The Roy McGrath Jazz Trio performs across the city and surrounding areas playing at Loyola, at local restaurants, and private parties.

"We stress a democratic splitting of the duties. Musically, it is not always about someone being in the spotlight. It is each of us having an equal share in the music. It is very listening intensive, and we are constantly bouncing ideas back in forward. There are lots of opportunities for the music to evolve in places we might not expect," McGrath said.

It was McGrath's idea to start the band. He and Cortiñaz have been playing together since they met at Loyola. After meeting Boudreaux at a show in December, they knew he was a good bass player and the three decided to jam together. The next day they began recording their first album, the recently released "Long Shot." For McGrath, it was the first album he ever self-produced.

"It was a sensory overload for all of us the first few days playing together, everything went so well and in between playing we found out we each have so many similar interests, tastes in music, and concepts of improvisation," Boudreaux said.

According to the band, they have been working together long enough that they can now finish each other's sentences

This record does not contain many of their original compositions. However, there is a big library of original pieces they have not even touched yet. They plan to work on those this summer.

Each time the band plays, they get a different sound. They try to have a dialogue, but they're never sure how a tune is going to go because everything is improvised and they try to not go with preconceived ideas. "That's why the democratic thing is important, having everyone have a role, everybody responding to what everybody is doing. It's very free and very fun. We like to push boundaries within each other and within the music, and there's always the possibility of us sucking. But like with everything, you have put yourself out there because there is always the possibility of something great really happening," Cortiñaz said.

"Our sound can be a bit unorthodox for people who are looking for an old-time jazz sound," McGrath said. "Despite the events we play, we try to make the music honest. Most of the times they (people) see that we're having a good time and we are investing a lot of energy in what we are doing, and people appreciate that even if it takes them a little while to come around."

The band said they are currently going through this electrifying period of finishing school and being exposed to the New Orleans music scene. "We are constantly evolving as players and each day we play, we discover new things about ourselves and our music."

The trio felt that playing music for the rest of their lives and dealing with the economic hardships of being musicians, despite their weaknesses and frustrations, is something they could deal with. "These last six months have been the best six months of his my life because the trio is doing so well," McGrath said. "We definitely have the opportunities to do some great stuff."